viernes, 28 de agosto de 2015

CHINA “CONTRAATACA”, LIQUIDA EN MASA BONOS DEL TESORO DE EEUU

Para nadie es un secreto que a pesar de ser socios comerciales, entre China y Estados Unidos hay una fuerte rivalidad. En el más reciente episodio de este conflicto fuentes de Bloomberg le informaron que el “dragón” asiático ha recortado sus tenencias oficiales de bonos del Tesoro estadounidense este mes para dar soporte al yuan. Su divisa, se ha visto afectada por la huida masiva de capitales que ha sufrido desde hace más de un año y que ya comentamos en este espacio.

Según el reporte, autoridades chinas se han comunicado con sus homólogas estadounidenses para informar de las ventas, aunque no se han revelado aún los montos. Según el portal del Tesoro, al cierre de junio China era el mayor tenedor de estos títulos con 1.27 billones de dólares.

Sin embargo, aunque este es el inicio público y formal de dichas ventas, la realidad es que ya lo venían haciendo desde hace un año. Como lo ha documentado Zerohedge, los chinos usaron desde 2013 a Bélgica como su pantalla y custodio para disfrazar sus movimientos en los papeles de deuda americanos. El país europeo disparó así sus niveles habituales de reservas en treasuries –entre 170 y 180 mil mdd-, a 380 mil mdd en marzo de 2014. En solo cinco meses más que las duplicó cortesía de Beijing.

En contraste, este año inició una espectacular liquidación gracias a la cual, “Bélgica” pasó de tener 354 mil mdd en bonos estadounidenses en enero a solo 207 mil mdd según la cifra más actualizada de junio, una caída de 147 mil mdd. En este mismo periodo, el país asiático aumentó su posición en 32 mil mdd, lo que nos da una diminución neta en sus tenencias de treasuries de 115 mil mdd.

Pero esa enorme cifra queda opacada por la velocidad con la que habrían vendido tan solo durante las pasadas dos semanas, al menos 106 mil mdd de sus reservas –en su gran mayoría bonos de Tesoro- según cálculos de Société Générale. Esto para la inyección de liquidez que pretende hacer con el propósito de apuntalar su sistema financiero. Para dimensionarlo, vendieron el equivalente al 56% del total de reservas del Banco de México en sólo dos semanas.

China pues, se embarcó en una “defensa” del yuan –al estilo de la Comisión de Cambios mexicana con el peso pero con muchos “esteroides”- para aligerar las presiones sobre su tipo de cambio. Aun así, la huida de capitales fue tan grande que los doblegó y llegó la devaluación de este mes.

¿Qué quiere decir lo anterior? Todo apunta a que una vez que los chinos casi se agotaron los valores que tenían en custodia en Bélgica, no les ha quedado de otra que comenzar a vender de abiertamente sus treasuries. Ya no lo puede esconder.

En este contexto aparecieron ayer las palabras de Yao Yudong, titular del Instituto de Investigaciones de Finanzas y Banca del Banco Popular de China (banco central), quien dijo a Reuters que las caídas bursátiles de las últimas semanas no han sido culpa de su devaluación, sino de las preocupaciones por una eventual elevación de tasas por parte de la Fed.

De manera que la liquidación masiva de treasuries ordenada por el gobierno debe ser vista como un “contraataque”. Gracias a éste, Beijing presionará a la Fed para que no suba los tipos.

Dicho de otro modo, en esta guerra de divisas que inició Estados Unidos con la flexibilización cuantitativa (QE), China ha contraatacado con la venta masiva de bonos de la que puede salir más perjudicado que beneficiado. Toda “defensa” de una moneda implica deshacerse de activos de reserva que, aunque parezcan abundantes, siempre serán limitados. No podrán vender bonos del Tesoro por siempre y menos al ritmo actual. Alguien tiene que ceder. Lo más probable es que lejos de aminorar la fuga de capitales con esa “defensa” del yuan, la sangría se acentúe ante la previsión de los inversores de un mayor colapso de esa divisa. Deberían saberlo.

Si China “gana” y la Fed no sube las tasas por ahora, será a un costo muy alto. Si pierden y la Fed sube las tasas, la fortaleza del dólar presionaría al resto de países emergentes a liquidar sus reservas. Citi estima que por cada 500 mil mdd que liquidaran los mercados emergentes la tasa de rendimiento del bono estadounidense a 10 años se dispararía 108 puntos base. Esta debe ser la apuesta de Beijing, que los demás lo sigan. Y es que si se disparan dichas tasas de rendimiento, se pondría en peligro al mercado inmobiliario estadounidense.

De este modo, sería cuestión de tiempo para que la Fed lanzara la cuarta fase de flexibilización cuantitativa (QE4) que la mayoría descarta, como “comprador de última instancia”, para bajar los tipos.

En ambos escenarios, es previsible un nuevo “respiro” temporal para mercados emergentes, sus divisas y materias primas. Más pronto llegaría si la Fed no sube los tipos en septiembre, y más tarde si sí lo hace, cortesía del QE4.


Eso sí, que nadie se vaya a creer los discursos políticos respecto a que las cosas se habrán calmado. Esa calma será la que presagie una nueva tormenta, pues como aquí hemos reiterado, una nueva recesión global con o sin alza de tasas, se sigue “cocinando”.

MÁS SOBRE LAS “CULPAS” DEL CAPITALISMO

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En un Pesos y Contrapesos anterior afirmé que los problemas económicos por los que atravesamos hoy en día no se deben, como afirman los ignorantes y/o calumniosos, al capitalismo, mucho menos si por tal entendemos el sistema económico basado en el respeto a la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal de los agentes económicos, algo que ni remotamente sucede en las economías contemporáneas, que los calumniosos y/o los ignorantes califican de capitalistas.
En el verdadero capitalismo no hay políticas económicas, que son “los medios mediante los cuales el gobierno intenta regular o modificar los asuntos económicos de una nación” (Diccionario de Economía; Arthur Seldon; Ediciones Orbi), lo cual supone modificar los resultados obtenidos, mediante la libre interacción de los agentes económicos, en los mercados, lo cual solamente se justificaría si ese resultado fuera, desde el punto de vista ético, injusto (y nunca lo es dado que las partes involucradas participan voluntariamente) y/o, desde la perspectiva económica, ineficaz (y nunca lo es dado que el resultado es un mayor bienestar para todas las partes involucradas), políticas económicas (fiscal, monetaria, comercial, industrial, etc.), que siempre suponen la actuación del gobierno a favor de una de las dos partes involucradas en cualquier intercambio. En el verdadero capitalismo la tarea del gobierno se limita a velar por el cumplimiento de los contratos, sin participar, ni definiendo los términos de los mismos, ni inclinando la balanza a favor de una de las partes contratantes.

Hoy el verdadero capitalismo brilla por su ausencia. En todos los países, en mayor o menor medida, los gobierno interviene para modificar los resultados del mercado y cito los dos ejemplos ya usados en otro Pesos y Contrapesos: la manipulación de la tasa de interés en los Estados Unidos y la manipulación del tipo de cambio en China, nada de lo cual permite que el mercado crediticio y cambiario opere de manera natural, sin manoseos gubernamentales. Y son esas manipulaciones, y las distorsiones que ocasionan, las causas de los problemas económicos.

Twitter: @ArturoDaammArnal

jueves, 27 de agosto de 2015

El verdadero culpable es la FED, no China

COLUMNA: Capitalista Inteligente
Allan Ramírez Casarrubias*

La escalofriante corrección de los mercados financieros vividos esta semana, es constantemente atribuida a China por los medios de comunicación, sin embargo, en el fondo, la verdadera razón de las caídas vertiginosas es que ambos mercados están respondiendo a la amenaza de la Reserva Federal de subir los intereses. Institución que claro ha estado apuntalando la primera economía mundial, y los activos desde hace 6 años con flexibilización cuantitativa y tasas al 0%, por lo que las amenazas de quitar el flujo perpetuo de dinero ya muestran las señales de implosión en los mercados.

Prueba de esto es, que los mercados americanos están en una fase correctiva desde principios de año, incluso antes de la devaluación del Yuan.

Así que desde el punto de vista de los grandes inversores, la FED realmente nunca planeó un aumento de tasas, ya que no lo hizo en su debido momento hace años y los sucesos les darán las excusas perfectas para volver a un nuevo programa de estímulo (QE4) como lo comenté en mi anterior entrega, perjudicando a la economía real como lo hizo el QE3 en su momento, sin embargo, dispuestos a soplar las burbujas y continuar con la fiesta del dinero gratuito. Así que aún no es el fin de la bolsa como los titulares fatalistas expresan, las oportunidades de trading sin duda son muy buenas con la volatilidad al tope.

El gigante Barclays entre otras instituciones financieras, ya están cambiando sus pronósticos de subidas de tasas de septiembre del presente año a Marzo de 2016. Es gracioso, ya que a principios de año, eran dos bandos los que pensaban que la subida de tasas sería en Marzo de 2015 y el otro en Junio de 2015, ambos estaban siendo engañados una vez más por el lenguaje confuso de Janet Yellen. No pueden maniobrar sin pinchar su propia burbuja.

Los dos escenarios ante lo que la FED debe y lo que hará, se resumen en lo siguiente:

Deben aumentar las tasas y dejar que la crisis que comenzó en 2008 siga su curso, es decir, la celebración de la recompra de acciones por las grandes empresas termine, que Los demasiados grandes para caer es decir, los bancos que fueron rescatados por los contribuyentes, quiebren, en otras palabras, las sanguijuelas de la economía. Obviamente siendo muy doloroso para el sistema entero y algo que la élite sin duda no tiene en mente hacer. Entonces, al no subir ni siquiera el cuarto de punto las tasas, están evitando la falta de credibilidad que se generarían por lanzar el QE4 inmediatamente en una economía recesiva, así que reunirán más argumentos en los próximos meses que los lleven a comenzar una vez más con el programa.

Curiosamente, el oro no ha funcionado como valor refugio, ya que las masas cegadas por la propaganda financiera aún creen en el billete verde como valor seguro, también viéndose en la semana la apreciación del Euro, el Yen Japonés y el Franco Suizo. Por otro lado, las monedas vinculadas a materias primas o de países emergentes como sabemos se ven trituradas por el dólar.

Lo que es un hecho, es que la gente no tardará mucho en darse cuenta que el oro y la plata fueron los activos por excelencia para protegerse ante la siguiente ronda de engaño por la FED, y entonces será demasiado tarde.



*Promotor y operador de derivados, así como del mercado de divisas. Formador de traders en la academia de trading Entrenador Bursátil.

Escríbeme a cp.allan.rc@gmail.com

Twitter @Capitalista1


Entrenador Bursátil
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Capitalista Inteligente
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SUBASTA DE DÓLARES, ¿SIRVE DE ALGO?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

¿Han servido de algo las subastas multimillonarias de dólares que, ante la depreciación del peso frente al dólar, ha llevado a cabo el Banco de México? Nunca lo sabremos, y ello por una razón muy sencilla: las autoridades de la Comisión de Cambios nunca definieron un objetivo cuantificable contra el cual comparar el comportamiento del tipo de cambio.
En los comunicados de la Comisión de Cambios se nos informa que el objetivo de las subastas es “reducir la probabilidad de que presiones adicionales pudiesen perturbar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, sin explicar qué debe entenderse por “funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, es decir, sin decirnos a partir de qué porcentaje de depreciación diaria el mercado cambiario nacional deja de funcionar ordenadamente.

Con la subasta diaria de dólares (200 millones diarios sin precio mínimo más otros 200 millones cada día con precio mínimo igual al tipo de cambio Fix del día hábil anterior multiplicado por uno por ciento, todo ello a partir de 31 de julio pasado), los integrantes de la Comisión de Cambios no pretenden, ni mantener un tipo de cambio fijo, ni evitar una depreciación mayor a un determinado porcentaje diario, ni fijar una banda de fluctuación, ni ocasionar una apreciación de tanto por ciento en el tipo de cambio, ni nada parecido. No, lo que los integrantes de la Comisión de Cambios pretenden es, como claramente lo señalan en sus comunicados, “reducir la probabilidad de que presiones adicionales pudiesen perturbar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, cualquier cosa que ello signifique, afirmación esta última que tiene sentido sobre todo si quienes integran la mentada comisión no explican qué rayos quieren decir con “funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”.

Hay quienes creen que ante la depreciación del tipo de cambio, y ante los máximos históricos alcanzados una y otra vez, las subastas de dólares del Banco de México han fracasado. Desde las perspectiva de la Comisión de Cambios, y ante la ausencia de un objetivo cuantificable, no necesariamente.


Twitter: @ArturoDammArnal

miércoles, 26 de agosto de 2015

CAPITALISMO, ¿EL CULPABLE?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

No han faltado ignorantes o calumniadores que afirman que los actuales problemas económicos que enfrentamos, que muchos califican ya de crisis económica, son el resultado inevitable de las contradicciones inherentes al capitalismo y que, mientras no se elimina tal sistema económico, los problemas y las crisis seguirán apareciendo una y otra vez. ¿Es el capitalismo, y sus contradicciones inherentes, el causante de la actual situación económica, por demás problemática?

Si por capitalismo entendemos el sistema con el cual hoy operamos, la respuesta no puede ser más que afirmativa, puesto que con ese sistema estamos obteniendo los resultados que estamos obteniendo. La pregunta, entonces, es esta: el sistema con el cual estamos operando, ¿es el capitalista? La respuesta depende de la definición, y definiciones de capitalismo puede haber tantas como personas lo definan.

Si por capitalismo entendemos, como debe ser, el arreglo institucional (reglas del juego) que reconoce plenamente, define puntualmente y garantiza jurídicamente la libertad individual para trabajar, emprender, invertir, producir, distribuir, vender, comprar, consumir y ahorrar, y la propiedad privada sobre los ingresos, el patrimonio y los medios de producción (que siempre son patrimonio del alguien), con el único límite de respetar los derechos de los demás, y sin ninguna manipulación gubernamental de ningún mercado, el sistema económico con el que operamos hoy los agentes económicos no es capitalista, sino una mezcla de capitalismo con mercantilismo, socialismo y keynesianismo, que impiden que el capitalismo funciones correctamente, creando distorsiones en los mercados que, cuando llega el momento de corregirlas, y ese momento siempre llega, dan lugar a los problemas y a las crisis, tal y como está sucediendo hoy en día.

Dos ejemplos: la manipulación en los Estados Unidos de la tasa de interés (de inspiración keynesiana) y la manipulación en China del tipo de cambio (de inspiración mercantilista), todo ello contrario al capitalismo.

El camino a seguir no supone eliminar al capitalismo, sino liberar al capitalismo de los elementos socialistas, mercantilistas y  keynesianos que lo distorsiona. ¿Lo seguiremos? No, claro que no.


Twitter: @ArturoDammArnal

“MONTAÑA RUSA” EN MERCADOS GLOBALES ¿FALTA LO PEOR?

Esta semana ha sido de locos para los mercados del mundo. Primero, el llamado “lunes negro” que comenzó con el colapso de la bolsa de Shanghái y que causó un auténtico “efecto dominó” hacia Occidente. Ayer fue otro día de “montaña rusa” debido a que el Banco  Popular de China (banco central) recortó sus tasas de interés y redujo el monto de reservas mínimas que deben mantener los bancos, por segunda vez en dos meses.

Se supone que la medida del instituto central chino busca impulsar la economía y sus índices bursátiles. Sin embargo, la realidad es que a estas alturas las autoridades de Beijing tendrían que haberse dado cuenta, de que son sus decisiones intervencionistas el origen de la debacle.

Como no lo han hecho –y esta es la constante de gobiernos y bancos centrales de todo el planeta-, siguen tropezando y tropezando cada con la misma piedra.

La regla número uno para salir de un agujero es dejar de cavar más profundo. Esto es válido para las autoridades chinas, las mexicanas, estadounidenses, etc., que pese a los desbalances y crisis que ocasionan, siguen intentando solucionar un problema de exceso de deuda, consumo y crédito, ¡estimulando más de lo mismo! Un absurdo colosal.

Ahora bien. La explosión de la burbuja china no fue inesperada para el que lo quiso ver. De hecho, sólo hacía falta saber el momento en que estallaría, pues luego de haber inyectado crédito a niveles estratosféricos tras la crisis de 2008-2009, la economía se expandió de forma artificial. No ha habido burbuja financiera en la historia que no haya explotado y esta no podía ser la excepción. ¿Quién la provocó? Los propios chinos, que decidieron “estimular” la economía con crédito/deuda.

La baja de tipos de esta semana se suma así a la más reciente serie de decisiones desesperadas de Beijing para tratar de levantar su maltrecha economía, como la de intervenir directamente el mercado bursátil y devaluar al yuan.

Pero el más reciente “terremoto” financiero que ha provocado el “dragón asiático” es en realidad un síntoma más –no la causa- de la enfermedad económica global. Es el sistema monetario global basado en el dólar el que está enfermo y corrompido.

Por eso se equivocan los que afirman que China desató una nueva “guerra de divisas”. En realidad, sólo se trata de una nueva batalla dentro de la gran “guerra” que, debemos decir, la inició Estados Unidos. Esto fue cuando la Reserva Federal (Fed) inició su programa de inyección de liquidez conocido como “flexibilización cuantitativa” (QE en inglés) y deprimió las tasas a casi cero por ciento. Su interés explícito de devaluar al dólar –cosa que logró de manera temporal- fue el banderazo de salida de la “guerra de divisas”.

La oleada de dólares que la Fed provocó hacia el mundo, como un auténtico “tsunami” financiero, ahora se le está revirtiendo. Contrario a lo que piensan en Beijing, devaluar su moneda o recortar las tasas no mejorará las cosas, sino que las empeorará para ellos, las economías emergentes –incluida la mexicana- y todo aquello que huela a riesgo.

El vuelo hacia la “seguridad” que en apariencia brinda el dólar, tenderá a acelerarse antes que a detenerse. Las probabilidades apuntan a que a pesar del fortalecimiento del dólar y las caídas bursátiles, la Fed comenzaría su alza de tasas en septiembre. Solo si esto no sucede, podría venir un breve respiro para el peso, las materias primas, mercados emergentes, etc. No obstante, cualquier rebote deberá aprovecharse para salir de dichas posiciones, pues la racha alcista del dólar podría continuar ante la aparente ausencia de refugios “seguros”.

Por supuesto, los amables lectores de este espacio saben que en realidad los cimientos del dólar son de papel –papel de deuda-, por lo que un eventual colapso de los precios de verdaderos refugios como el oro y la plata, deberán aprovecharse más tarde. Lo peor de la crisis y una nueva recesión global están por venir. El tiempo de evitar ser arrollado por ellas, se está agotando.


En México, el gobierno debe de pensar muy bien las cosas antes de presentar el Paquete Económico para 2016. Aún no es demasiado tarde para proponer un verdadero recorte que acabe con el déficit fiscal primero, y prepare el terreno para poder bajar los impuestos. Es el gobierno, no la gente, quien debe amarrarse las manos.

martes, 25 de agosto de 2015

CRECIMIENTO, NO TOMA IMPULSO (II y última)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

Además del Producto Interno Bruto, el PIB, que mide el comportamiento de la producción de bienes y servicios, con el cual a su vez se mide el crecimiento de la economía, el INEGI reporta el Indicador Global de la Actividad Económica, IGAE, que se publica, no trimestralmente, como sucede con el PIB, sino mensualmente, lo cual nos permite un análisis más oportuno del comportamiento de la actividad económica, sobre todo de la producción.

En términos mensuales (comparando cada mes con el mes anterior) y desestacionalizados (eliminando los factores estacionales y de calendario, lo cual permite realizar un mejor diagnóstico del comportamiento de las variables analizadas), este fue, según los datos del IGAE, el comportamiento de la producción durante los seis primeros meses del año, de enero a junio: 0.4, 0.3, menos 0.5, 0.7, 0.0 y 0.3 por ciento. En promedio 0.20 por ciento. ¿Cuál fue dicho promedio en 2013 y 2014? 0.02 y 0.23 por ciento, respectivamente. El 2015 resultó mejor que el 2013 pero peor que el 2014.

En términos anuales (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior) y desestacionalizados, este fue, nuevamente según el IGAE, el comportamiento de la producción de bienes y servicios, de enero a junio, a lo largo de los seis primeros meses del año: 2.8, 2.7, 2.3, 2.4, 2.1 y de nuevo 2.1. En promedio 2.40 por ciento. ¿Cuál fue el promedio en los dos años anteriores, 2013 y 2014? 1.62 y 1.95 por ciento, respectivamente. El 2015 resultó mejor que los dos años anteriores.

Medido por el PIB, el crecimiento promedio trimestral de la economía mexicana durante el primer semestre del 2015 fue 2.35 por ciento. Medido por el IGAE, el crecimiento promedio mensual de nuestra economía, de enero a junio pasados, fue 2.40 por ciento, cifras que podemos considerar como normales, tomando en cuenta que el crecimiento promedio anual de la economía del 2001 al 2014 fue 2.1 por ciento, por demás mediocre. El crecimiento de la economía mexicana no toma impulso.

Twitter: @ArturoDammArnal
20 de agosto de 2015



lunes, 24 de agosto de 2015

CRECIMIENTO, NO TOMA IMPULSO (I)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En términos trimestrales (comparando cada trimestre con el trimestre inmediatamente anterior) y desestacionalizados (eliminando todos los factores estacionales y de calendario, lo cual permite realizar un mejor diagnóstico del comportamiento de las variables analizadas) la economía mexicana creció, midiendo ese crecimiento por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, el Producto Interno Bruto, PIB, durante el segundo trimestre de este año a una tasa del 0.5 por ciento, menor a la del 2014, que fue del 0.8 por ciento, y también por debajo de la alcanzada en 2013, que fue de 1.3 puntos porcentuales. A lo largo de los últimos cuatro trimestres, del tercero del 2014 al segundo del 2015, este fue el crecimiento trimestral y desestacionalizado del PIB: 0.6, 0.7, 0.4 y 0.5 por ciento.

En términos anuales (comparando cada trimestre con el mismo trimestre del año anterior) y desestacionalizados, este fue el crecimiento de la economía mexicana durante el segundo trimestre: 2013, 0.7 por ciento; 2014, 2.9 por ciento; 2015, 2.2 por ciento. A lo largo de los últimos cuatro trimestres, el crecimiento del PIB fue este: 2.2, 2.6, 2.5, 2.2 por ciento.

De todas estas cifras, ¿cuál es la que muestra de mejor manera el desempeño de la economía, la que compara trimestralmente o la que lo hace anualmente? La que compara trimestralmente, y desde esta perspectiva hay una noticia buena y una mala. La buena es que, comparando el segundo trimestre de este año con el primero, el crecimiento repuntó, de 0.4 a 0.5 por ciento, y para como estamos todo lo que repunte, aunque sea poco, es bueno. La mala es que, comparando el segundo trimestre del 2015 con el segundo trimestre del 2014, el crecimiento cayó, de 0.8 a 0.5 por ciento, y para como estamos todo lo que caiga es malo, sobre todo si la caída en la tasa de crecimiento del PIB es del 37.5 por ciento.

¿Cómo calificar el crecimiento de la economía mexicana durante el segundo trimestre del año? De malo.

Continuará.

Twitter: @ArturoDammArnal

domingo, 23 de agosto de 2015

El verdadero precio del dólar

La semana pasada el empresario Hugo Salinas Price publicó un muy recomendable artículo en su portal Plata.com.mx, titulado “El precio del dólar”. Es muy fácil saber el “precio” del oro medido en dólares, pero el precio del dólar, que se mide en oro, pocos lo conocen.

Como ya lo expuso aquí el presidente del Gold Standard Institute de los Estados Unidos, Keith Weiner, pensar en un “precio” del oro en dólares es como pretender medir un metro de acero utilizando ligas de goma que se estiran y se encogen cada segundo. No. El oro es el “sol” del universo monetario –como lo califica Salinas Price-, no el dólar. Y no lo es por decreto de ningún analista o autoridad alguna. Todo lo contrario.

Como de modo brillante el fundador de la Escuela Austríaca de Economía, Carl Menger, lo expuso en sus indispensables obras El Dinero y Sobre el origen del dinero, fue la libre acción de las personas en el mercado a lo largo de la historia, la que culminó con la elección del oro y la plata, por todas sus ventajas y características, como las materias primas-dinero por antonomasia. Esto fue en distintos lugares al mismo tiempo, como en los mismos sitios en diferentes momentos.

De los dos metales preciosos monetarios, el oro es el rey. El oro sólo es dinero, mientras que la plata sí tiene múltiples usos de otro tipo en la industria. Para todos los fines prácticos, el metal amarillo tiene una utilidad marginal constante. Dicho de otro modo, el apetito por el oro es insaciable y de ahí viene su alto valor. A nadie le cae mal una monedita de oro. Nunca se tiene suficiente y por eso, su demanda siempre va en ascenso y es mayor que su oferta.

No por nada el oro es la “materia prima” con la ratio más alta de existencias/flujo (producción) de todas, seguida de la plata.

Se estima que todo el oro extraído en la historia de la humanidad (al menos 175 mil toneladas aproximadamente según el Consejo Mundial del Oro, WGC) se encuentra aún disponible en una forma u otra, como barras, monedas, lingotes o joyería. El oro no se quema ni se destruye, es dinero real. Cada onza nueva que se extrae encuentra de inmediato demanda y se sigue acumulando siempre. Quien piensa en que la demanda de oro “sube” o “baja” según las estadísticas de compra-venta, está mirando sólo un pequeño árbol pero no todo el bosque.

Por eso tiene razón Salinas Price cuando afirma que “De todas las cosas que existen en el mundo, el oro es la que más demanda tiene.” Cada gramo de oro en el mundo es propiedad de alguien y propiedad, dice, implica demanda. “Usted está ejerciendo demanda de todo aquello de lo que usted es propietario: si usted no está demandando algo, se deshace de ello; ya sea que lo venda, lo regale o lo tire a la basura”, afirmó.

Al oro nada le afecta que la califiquen como una “reliquia bárbara” o la “piedra favorita”. Sus detractores –quienes defienden el uso del dinero fíat, inconvertible- quisieran que la gente de repente repudiara al oro y lo tirara a la basura, pero eso jamás ocurrirá. En cambio, eso sí ha sucedido en incontables ocasiones con el dinero inconvertible, de papel.

Así pues, el precio del dólar “gira” en torno al centro de valor monetario que es el oro, por lo que necesitamos expresarlo en términos de cierta masa del metal, convenientemente, en gramos.

¿Cuántos gramos de oro se necesitan para comprar un dólar? Salinas nos recuerda que hasta 1933, el precio del dólar fue de 1.505 gramos (gr.) de oro. Ese año el presidente estadounidense Roosevelt devaluó al dólar para rescatar al sistema financiero de ese país, a 0.889 gr. de oro, y prohibió a sus ciudadanos la acumulación del metal. El precio del dólar se mantuvo estable hasta que en 1971, otro presidente de ese país, Richard Nixon, declaró que no se entregaría más oro a cambio de dólares a un precio de 0.889 gr. A esas alturas ya todos sabían que el valor del dólar era insostenible, y en vez de devaluar como hizo Roosevelt, se separó “temporalmente” del patrón oro. Seguimos así.

Al cierre del viernes pasado, el precio del dólar fue de 0.026 gr. de oro. Es decir, el billete verde sigue una carrera devaluatoria hacia su verdadero valor: cero. Cabe señalar que este ínfimo precio es bastante más alto que el mínimo histórico que alcanzó en 2011, cuando cayó a solo 0.016 gr. de oro. En su carrera hacia el fondo, el dólar ha tenido rachas como la actual en las que su precio sube, pero la tendencia descendente es más que evidente, inevitable y será retomada.

Para los curiosos, el precio del peso mexicano fue de solo 0.0015 gr. al cierre del viernes, es decir, 1.5 miligramos de oro. Casi nada, sin olvidar que en realidad sería mucho menor debido a la conocida eliminación de los tres ceros decretada a principios de la década de los 90 del siglo pasado.


Con esto en mente, se comprende mejor por qué toda acción de autodefensa financiera de personas, empresas o países, pasa entre otras medidas por la acumulación de reservas de oro físico en propia mano. El oro –y la plata- son el dinero que la gente eligió en libertad, y los hace libres. El otro “dinero”, el que nos imponen los gobiernos, al ser derivado de su esclavizante deuda nos condena a la devaluación de nuestro poder adquisitivo, a las crisis recurrentes y a la pérdida de nuestra libertad. Ya es hora de cambiar eso.

jueves, 20 de agosto de 2015

LA DEBILIDAD DEL PESO

Ayer por primera vez en la historia el peso cayó frente al dólar a un mínimo histórico que rebasó por momentos las 17 unidades. La forma más simple de explicar la caída del peso es diciendo que todo lo que sube –y peor si es artificialmente- tiene que bajar.

Después de que en aquel turbulento primer trimestre de 2009 el tipo de cambio rebasó muy rápido los 15 pesos por dólar, y gracias a que la Reserva Federal (Fed) –banco central de Estados Unidos- comenzó su programa de inyección de dólares y de depresión de las tasas de interés, el billete verde comenzó una tendencia bajista en pesos hasta que tocó fondo alrededor de los 11.50 pesos (FIX de Banxico) en mayo de 2011. No volvió desde entonces a caer hasta ahí.

Los capitales fluyeron a raudales a México y en general a los mercados emergentes. No era en su mayoría capital productivo sino sobre todo de cartera, del que solo viene a cobrar intereses. Claro, el peso como cualquier mercancía, mientras lo compren, más y más sube de precio, o lo que es lo mismo, bajó el dólar. Pero ahora que se especula que la Fed podría comenzar a subir sus tasas de interés, el péndulo ahora va en sentido contrario: los capitales están saliendo de aquí, venden sus pesos, compran dólares y este sube.

Ante las políticas intervencionistas de los mayores bancos centrales del orbe, los inversores han salido a inflar gigantescas burbujas en toda clase de activos en diferentes latitudes. Divisas como la mexicana fueron parte de ellas y ya se están desinflando.

En términos simples podemos decir que todo lo que fortalece al dólar debilita lo demás, en especial, si se considera de riesgo. Por eso también las materias primas siguen cayendo de precio. El caso del petróleo nos incumbe muy en especial porque la producción se sigue desplomando, y gran parte de los ingresos públicos provienen de él. Ese “combustible” de la caída de precios del barril de crudo aviva el fuego de la depreciación.

Como ve, son fuerzas muy poderosas de grandes capitales saliendo del país los que determinan que el peso se siga debilitando. Si se confirma un alza de tasas de la Fed en septiembre, el tipo de cambio podría subir a niveles impredecibles, pero si no lo hace, podría venir un nuevo “respiro” para el peso que se deberá aprovechar para salir de él.

Es poco lo que pueden hacer el gobierno o Banco de México para contrarrestar aquellas fuerzas en el corto plazo, y de hecho, lo mejor sería que sacaran las manos. El mercado debe actuar sin intervenciones.

En vez de ello, Hacienda debería hacer un fuerte recorte al gasto hasta equilibrar las finanzas públicas en 2016, pero esto ni siquiera se contempla en el Paquete Económico que entregará al Congreso en septiembre. También sería útil que ordenara desde la Comisión de Cambios que preside, dejar de vender en vano cientos de millones de dólares de las reservas, pues más adelante los vamos a necesitar en los verdaderos momentos de crisis por venir.

Asimismo, aquí creemos que Banco de México no demorará en comenzar a subir su objetivo de Tasa de Interés Interbancaria a un día, pero como siempre, ya va tarde.

La buena noticia es que con fortaleza del dólar se están comenzando a cocinar algunas buenas oportunidades de compra en ciertos mercados que se están abaratando. Es a ellos hacia donde debemos mirar.

IMPULSAR AL MERCADO INTERNO (V)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

Los pasos correctos para impulsar al mercado interno son: elevar la competitividad para atraer más inversiones directas, para producir más bienes y servicios, crear más y mejores empleos, y generar más ingresos, para aumentar la capacidad de compra de los mexicanos, para incrementar la demanda en México por mercancías producidas en México, para expandir el mercado interno.

Hay quienes proponen alternativamente la receta keynesiana: que el gobierno gaste más, para incrementar la demanda por bienes y servicios, lo cual incentivará su producción, dando como resultado un mayor crecimiento económico, medido por el comportamiento de dicha producción.

Al respecto hay que aclarar dos puntos. 1) Para que funcione la receta keynesiana el gobierno debe gastar más sin que nadie más gaste menos, para lo cual ese mayor gasto debe financiarse con producción de dinero, no con más impuestos (lo que el gobierno gasta de más es lo que los contribuyentes gastan de menos, no habiendo un aumento en la demanda), tampoco con más deuda (lo que el gobierno gasta de más es lo que los acreedores gastan de menos, no habiendo tampoco un aumento en la demanda). 2) Si el gobierno gasta más, sin que nadie más gaste menos, sí habrá un aumento en la demanda por bienes y servicios, pero no necesariamente un aumento en la oferta de los mismos, ya que los oferentes pueden optar, aprovechando el aumento en la demanda, por el alza de precios, sobre todo si no tienen la capacidad para aumentar rápidamente la oferta de mercancías. El resultado entonces sería la inflación, pero no la expansión del mercado interno.

Cuando los políticos hablan de impulsar al mercado interno piensan en la aplicación de la receta keynesiana, en aumentar el gasto gubernamental y financiarlo con producción de dinero. Afortunadamente, dada la autonomía del Banco de México (el gobierno no puede obligar al banco a producir dinero y dárselo), la aplicación de la receta resulta imposible, no quedando otra más que el camino correcto, señalado al inicio de este artículo.

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Olvídense de la subida de las tasas de interés, la FED estará de vuelta con el QE4

Columna Invitada: Capitalista Inteligente
Allan Ramírez Casarrubias*


En los últimos meses, los mercados han presentado un sentimiento cada vez más negativo, llevando al índice americano Dow Jones al punto donde se encontraba al final del estímulo monetario del QE3 (flexibilización cuantitativa) en Octubre del 2014; en la parte tecnológica, el Nasdaq se hunde y el selecto Standar & Poors 500 se encuentra en el punto de “Miedo Extremo” según el índice llamado Miedo y Codicia, el cual es calculado por 7 factores que presentan los mercados financieros para llegar a esa conclusión.

Entre estos factores, está la volatilidad del mercado (VIX) la cual indica que los inversores están preocupados de sus valores en el corto plazo, por otro lado, se ha presentado de un aumento considerable en derivados con la compra de opciones de venta para proteger sus portafolios, la demanda de Safe Haven en bonos que prácticamente no ofrecen rendimiento pero por lo menos no pierden dinero en el mercado bajista y por otro lado, la adquisición de bonos basura, lo cual muestra cómo los inversores son muy reacios al riesgo, entre otros factores.

Una razón por la cual existe una probabilidad muy alta de que la FED a estas alturas no mueva su tasa de interés ni un poco, es decir el .25%, tal vez no se deba al impacto inmediato que ocasionaría en la economía real, si no a la reacción de los mercados que como hemos observado ya presentan pánico y sitúan al Dólar Index en esos escalofriantes niveles. Un aumento de cuarto de punto probablemente no logra estropear el préstamo de la hipoteca o la adquisición de un auto para los compradores calificados en Norte América. Sin embargo, el repunte del .25% si afectaría a cada especulador bursátil, que incluso es vendedor de plátanos en las calles de China o las instituciones como fondos de cobertura que están expuestos por miles de millones de dólares a tasas más altas de los Estados Unidos, también los préstamos que se otorga el mismo sistema bancario entre sí, que por cierto se pudieran preguntar entre ellos porqué deberían abandonar el crédito contraído al 0% de interés.

En el caso de los flujos, se lanzarían inmediatamente por escasos Dólares Americanos, deshaciéndose de todas las posiciones en otras monedas, resultando en una verdadera carnicería, sobre todo de los emergentes. En China, la palabra tasas más altas, ya lleva a muchos a volverse totalmente conservadores en activos de riesgo cero.

Como lo he dicho antes, la FED ha beneficiado a los especuladores a escala global desde el 2009, creando un monstruo en los años gloriosos del crédito 0%. La loca carrera por los dólares parece ser que está a punto de comenzar y barrer todo a su paso, basta con ver una probadita del dólar a la compra en 17 pesos en ventanilla bancaria en México.

Sin embargo, la Reserva Federal siempre dará la cara de supuesta preocupación por los intereses del pueblo, así que hablando en términos económicos, los pretextos para no subir los intereses y comenzar con un nuevo programa de estímulo monetario (QE) ya están sobre la mesa: Datos mixtos de la economía interna y sin crecimiento orgánico, inflación baja (idea que por cierto siguen defendiendo obstinadamente), China y la devaluación de su moneda, países que se le suman como Kazajstan en esta nueva guerra de divisas, beneficios de las multinacionales que se ven perjudicados por un dólar alto, el hundimiento de las precios de las materias primas (sobre todo el petróleo) como lo hicieron antes de la implosión del 2008.

Según recientes estudios, el porcentaje de inversores y economistas que creen habrá una subida en Septiembre es del 38%, seguramente veremos cómo sigue disminuyendo con el paso de los días. Un nuevo estímulo está por llegar, así lo afirman importantes inversores como Marc Feber y Peter Schiff, entre otros; quienes predijeron la última crisis.


El QE4 sin duda tratara de revivir al cadáver llamado economía y la especulación financiera por unos meses más al estilo de los Banksters.



Promotor y operador de derivados, así como del mercado de divisas. Es coordinador de la academia de trading TRADER MENTOR.

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IMPULSAR AL MERCADO INTERNO (IV de V)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

No faltan quienes proponen, sobre todo tomando en cuenta la contracción del mercado externo (caída de las ventas al exterior), que se haga lo que se tenga que hacer para  expandir el mercado interno (aumento de las ventas en el interior), con el fin de apuntalar el crecimiento (incremento en la producción de bienes y servicios), siendo esto último, lograr un mayor crecimiento de la economía, el fin último.

Para impulsar al mercado interno se necesita que más mexicanos demanden más bienes y servicios, para lo cual se requiere que más mexicanos cuenten con un mayor ingreso, para lo cual resulta indispensable que se creen más (para todo aquel dispuesto a trabajar) y mejores (más productivos) empleos, para lo cual se requiere que en México se invierta directamente más (la inversión directa es la que abre empresas, produce bienes y servicios, crea empleos, y genera ingresos), para lo cual resulta indispensable que aumente la competitividad del país (que es la capacidad de una nación para atraer, retener y multiplicar inversiones directas).

Los pasos correctos para impulsar al mercado interno, sobre todo desde el punto de vista de la relación causa – efecto, son los siguientes: 1) elevar la competitividad del país; 2) atraer más inversiones directas; 3) producir más bienes y servicios, crear más y mejores empleos, generar más ingresos 4) aumentar la capacidad de compra de los mexicanos; 5) incrementar la demanda por bienes y servicios producidos en México; 6) expandir el mercado interno, consecuencia de la mayor producción de bienes y servicios, de la creación de más y mejores empleos, de la generación de más ingresos, y no al revés, como piensan algunos, comenzando por los keynesianos, que están presentes y activos.

El aumento en la demanda es consecuencia del aumento previo en la oferta o, dicho de otra manera, el incremento en el consumo es el resultado del incremento previo en la producción, y no al revés. Lo primero es consecuencia de lo segundo, y no al revés. Nunca al revés.

Continuará.

Twitter: @ArturoDammArnal