domingo, 21 de septiembre de 2014

HUNDEN PRECIO DE LA PLATA, ¿PERO INVERSORES SE AFERRAN A ELLA?




Imagen: theprospectorsite.com
El precio de la plata fue tirado el viernes pasado y seguía cayendo en las primeras horas de este lunes en Asia, con lo que continúa en niveles mínimos de cuatro años. La caída en el día fue de 3.94 por ciento, para cerrar la semana en 17.79 dólares la onza troy.

Con las bajas recientes, las condiciones del mercado del oro están cambiando y ya son muy distintas en el de la plata, que ya ha vuelto de manera instantánea al terreno de la “escasez” (backwardation), es decir, sigue “huyendo” de la circulación.

En este blog nos dimos a la tarea de consultar a un gran amigo, Sandeep Jaitly, uno de los miembros más prominentes de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE por sus siglas en inglés), para que desde Londres nos diera su punto de vista que aquí compartimos íntegro dada su relevancia:

-GB. Sandeep, ¿consideras que este tipo de movimientos (caídas) como los que vimos el viernes en los mercados del oro y la plata son “normales”?
-    
  •        SJ. Nada es normal cuando el oro y la plata no están circulando como dinero. Las autoridades    centrales necesitan manejar el dinero fíat (su dinero de papel) y mantener la ilusión de que tendrá valor de cambio para siempre. Manejando a la baja el precio fíat (de los metales preciosos), como ocurrió el viernes, suponen que la gente se “asustará” y soltará su oro/plata a cambio de dinero fíat para evitar adicionales “pérdidas” fíat. Por supuesto, tal acción será contraproducente ya que la gente acumulará más y más metal a esos bajos precios fíat de venta, para nunca cambiarlos por fíat otra vez.


-GB. ¿Hay alguna mano escondida interesada en mantener los precios del oro y la plata tan bajos como sea posible?

-SJ. No se trata de mantener bajos los “precios” del oro sino de subir los “precios” del dinero fíat, y toda autoridad central necesita mantener altos dichos “precios” del dinero fíat. El oro y la plata no tienen “precios” en el sentido tradicional. El dinero fíat solo tiene valor debido al oro y la plata por los que (pueden actualmente) ser intercambiados. Manejar el “precio” del oro/plata a la baja da la ilusión de que el dinero fíat está en control de ellos.

-GB. ¿El oro y la plata están en backwardation ahora?

-SJ. La plata está en backwardation y el oro lo estará inminentemente. En el contexto de precios a la baja eso significa que estos recientes movimientos fueron ventas del mercado de forwards y futuros para tratar de controlar el precio; no fue la acción de personas intercambiando oro y plata reales por papel.

-GB. ¿Podrían seguir cayendo los metales preciosos?

-SJ. Sí podrían, pero eso es irrelevante. Los más inteligentes no piensan en términos del “precio” del oro y la plata sino de sus relativas tasas de intercambio (entre ellos).

-GB. ¿Es esto una señal de que lo peor del actual desastre financiero está por venir?

-SJ. La crisis financiera de 2008 no ha terminado ni empezó por las razones dadas  públicamente. Cada segundo que no circulen las monedas de oro y plata, así como sus letras de cambio asociadas, es una “crisis financiera”. Cómo se manifestará esto en el futuro es difícil de predecir. Probablemente implicará una hambruna global y el colapso total de los sistemas de pago. Si las autoridades centrales, así como el hombre común en la calle continúan creyendo y aceptando la ideología fíat como dinero, la civilización se derrumbará mucho más rápidamente de lo que hubiera sido el caso. Esto está garantizado.

De lo dicho por Jaitly, conviene explicar por qué asegura que el desplome del fin de semana en la plata, y su arribo a la condición de backwardation, es reflejo de que se trató de ventas masivas en el mercado especulativo (forwards y futuros), y no de personas enajenando metal contante y sonante. Solo los grandes manipuladores tienen el poder suficiente para lograr esos movimientos y causar pánico.

Pero primero recordemos que hay backwardation cuando el precio al contado del metal, es más alto que el de los contratos de futuros más cercanos. Eso quiere decir varias cosas, como que los tenedores de plata física no están dispuestos a “regalar” su tesoro a los precios que marca el mercado especulativo, y que si alguien la quiere hoy, tiene que pagar un sobreprecio en compensación. También que hay “manos fuertes” que saben que deben aprovechar las bajas cotizaciones, pues el riesgo de continuar con dinero fíat en las manos y no con dinero real de oro y plata, es muy alto. Para eso también pagan más alto.

En una palabra, hay “escasez” de plata a precios artificialmente bajos, y por eso en el mercado real no se consigue metal a aquellos supuestos precios internacionales. No por nada Jaitly nos reporta que en Shanghái el sobreprecio de la plata respecto al “spot” es de 11%, y en Nueva Delhi ¡el del oro al menudeo es de 24%! Esos, son los “precios” reales. En México la situación es la misma.

Como ve, si las bajas en la plata hubiesen sido causadas por ventas de tenedores físicos, no existiría la backwardation, y si la economía global no estuviera al borde del colapso, no habría inversores apresurados por hacerse de metales preciosos físicos “tan caros”, cuando en el mercado de papel están tan baratos.

Mucho ojo por cierto a reportes como el del diario británico The Telegraph, que el jueves reveló que “los súper ricos” están apresurados comprando un número récord de lingotes de oro de 12.5 kg., y que las ventas de barras de 1 kg., soberanos y krugerrands (monedas de oro británicas y sudafricanas respectivamente) se han duplicado este año. ¿Precios a la baja con demandas físicas récord en varias partes del mundo?

El mensaje oculto detrás de este desplome, queda así develado. Conserve sus metales preciosos,  guárdelos muy bien y acumule cuando pueda. Son su “seguro de vida” financiero. Lo peor, aún está por venir.

viernes, 19 de septiembre de 2014

LA ECONOMÍA GLOBAL, PRECARIA: FMI




Por lo general somos los analistas críticos los que advertimos cuando las cosas no marchan bien. Sin embargo, cuando son las instancias oficiales –que por lo general pecan de optimistas, las que advierten de los riesgos que tenemos enfrente, entonces quiere las cosas están realmente graves y podrían empeorar de un momento a otro.

Es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien en su documento “Global Prospects and Policy Challenges”, que preparó para la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, que se celebrará este fin de semana en Australia, aseguró que la “recuperación” de la economía global es precaria. Dijo además que las tensiones geopolíticas sumadas a la expectativa de una normalización de la política monetaria en Estados Unidos, se suman a los riesgos por los cuales las perspectivas de crecimiento se debilitan.

El Fondo afirmó que el crecimiento para la primera mitad de 2014, había sido más débil de lo que estimó en abril. En su opinión “los riesgos a la baja han aumentado a medida que han surgido otros nuevos, y los viejos permanecen” (énfasis nuestro).

En su texto, destaca la muy baja volatilidad de los mercados financieros, producto del apetito de los inversores por los activos de riesgo. Esto, cortesía de las políticas expansivas de los bancos centrales, liderados por Reserva Federal (Fed) estadounidense. Dicho de otro modo, aunque no mencionan una sola vez la palabra burbuja, su admisión implícita de que las cosas están yendo demasiado lejos, es evidente. Y es que la baja volatilidad es señal del autoconvencimiento de los inversores de que la fiesta en los mercados continuará. En palabras del FMI, esa avidez por el riesgo “podría ser abruptamente corregida”.

En este sentido, la semana pasada ya le comentábamos que el mundo parece estarse acercando por desgracia a una guerra, producto de las disputas y diferendos que ya existen entre, por ejemplo, Ucrania y Rusia –que en realidad es un asunto de Occidente vs. Oriente, o entre  China y Japón por las islas del Mar de China Oriental. El FMI reconoce que esos conflictos tienen el potencial de detonar una nueva crisis, que echaría por la borda esta falsa recuperación económica, que está prendida de alfileres.

Nada nuevo para los amables lectores de este espacio, pero quizá sí para aquellos acostumbrados a seguir y creer solo lo que predican las voces del “establishment”.

A pesar de su dosis de realismo, el FMI como siempre se conserva optimista y espera que la “recuperación” tome algo de fuerza en lo que queda de este año y 2015. No obstante, la realidad es que las condiciones económicas en motores como la eurozona o Japón, son bastante endebles. Lo mismo en las supuestas recuperaciones en Estados Unidos y México, que según el Fondo, mejoraron en el segundo trimestre.

Pero más allá de esos buenos deseos, lo cierto es que si la Fed termina su inyección de dólares el mes que entra como se espera, uno de los alfileres que sostienen el sistema se habrá removido, y quién sabe por cuánto tiempo más aguanten la economía global y los mercados financieros sin venirse abajo. Nuestra previsión es que no mucho, por lo que aquí más nos valdría que el gobierno federal y el Banco de México tomaran previsiones para evitar que otra vez, el “catarrito” nos agarre desprevenidos. Por desgracia, ni uno ni otro están dispuestos a hacer lo que se tiene que hacer: recortar el gasto público, promover el ahorro y subir las tasas de interés por encima de las previsiones de inflación.

Por otra parte, a pesar del contexto que ya ve el FMI, vuelve a reconocer su más grande temor: la deflación. De ahí que contra toda lógica –más después de su propio diagnóstico, recomiende que la política monetaria se siga empleando para “apoyar la recuperación”. Asegura que “con amplias brechas del producto e inflación corriendo por debajo del objetivo, condiciones monetarias acomodaticias siguen siendo esenciales para las economías avanzadas.”

En suma, podemos decir que la institución que comanda Christine Lagarde acusa por un lado que la acción de los bancos centrales y gobiernos es responsable de una peligrosa megaburbuja, pero por otro recomienda que la inyección de dinero de papel continúe para que no reviente. A final de cuentas, cuando esto ocurra –y ocurrirá, se le podrá echar la culpa a las “tensiones geopolíticas” y no a los verdaderos responsables, de los que es cómplice.


Con su documento, el FMI se suma a otra advertencia oficial, esta del Banco de Pagos Internacionales –el banco central de los bancos centrales, quien esta semana en su revisión trimestral indicó en el mismo sentido, que las laxas políticas monetarias han inflado “elevados precios de activos”. Sin duda, la “alerta sísmica” de las crisis ya está sonando.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

CHINA SE EQUIVOCA: LANZA NUEVO ESTÍMULO MONETARIO




Imagen:
Project-syndicate.org
En la entrega anterior comentamos el avance que China está teniendo en su plan de posicionar al yuan, primero como la divisa de comercio más usada en el mundo, y luego como una de reserva. Para ese fin está recurriendo estratégicamente a la expansión del comercio internacional de oro en la parte continental de su país, en particular, a través de una nueva plataforma global en la Zona de Libre Comercio de Shanghái. De hecho, es tal su urgencia que el gobierno de Beijing dio su visto bueno a la Bolsa de Oro de esa ciudad para adelantar el lanzamiento de dicha plataforma, que en vez de ser el 29 de septiembre, comenzará a operar a partir de mañana. Muy bien.

Sin embargo, no todo lo que están haciendo los chinos va por el camino correcto. De hecho, están cometiendo errores al estilo occidental. Así lo dio a conocer ayer el portal Sina.com, al informar que el Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas en inglés) abrió operaciones del Mecanismo Permanente de Préstamo con los cinco mayores bancos, por 500 mil millones de yuanes (81.4 mil millones de dólares). La duración de esta “facilidad” será de tres meses, y a cada banco corresponderán 100 mil millones de yuanes.

Esta inyección de crédito al sistema por parte del PBOC, constituye de hecho un “estímulo” monetario, una especie de “QE” al estilo chino. La reacción de los mercados financieros no se hizo esperar. Los principales índices bursátiles cerraron al alza, lo mismo que las materias primas y los bonos, mientras que el dólar cayó.

Es evidente que el gobierno chino, luego de que se publicaran el sábado las pésimas cifras de crecimiento de la producción industrial en agosto –que fue de solo 6.9 por ciento anual, en comparación con el 9 por ciento del mes anterior, entró en pánico y decidió lanzar de inmediato las medidas de “estímulo”.  Y es que esa tasa es la más baja desde diciembre de 2008.

Cabe recordar que la meta de crecimiento del PIB chino para este año es de 7.5 por ciento, que se complica alcanzar si las cifras siguen decepcionando. Todas van por el mismo camino de la desaceleración.

Pese a la versión oficial, está claro que el gobierno de Beijing no está dispuesto a quedarse cruzado de brazos para ver cómo la economía se les desacelera hasta un punto intolerable. Mal hecho. La intervención estatal en ese país, en México, Estados Unidos o Europa, no ha hecho más que empeorar las cosas y posponer lo inevitable: una necesaria recesión y crisis que permita reiniciar el proceso de crecimiento desde bases sólidas.

Es cierto que en un país como el que tienen, los chinos tienen más herramientas a su disposición gracias a la verticalidad de su gobierno, pero es justo ahí donde radica el problema. No es inyectando crédito ni obligando a las compañías y bancos estatales a gastar en tales o cuales rubros como la economía volverá a los rieles de crecimiento. Al contrario.

En este espacio comentamos en noviembre del año pasado que China había “humillado” a todos los mayores bancos centrales del orbe en cuanto a inyección de estímulos se refiere. De 2008 a 2013, los activos de los bancos chinos se dispararon más de 15 billones de dólares, nivel muy superior a los cerca de 10 billones que en conjunto inyectaron la Fed, el Banco Central Europeo, el de Japón e Inglaterra juntos. No por nada el PIB chino promedió un crecimiento anual en ese mismo periodo de 8.86 por ciento, que ya es insostenible, y por el que tendrán que pagar. Construyeron castillos de naipes y ahora, no quieren saber nada de la amarga medicina que hay que tomar.

Sin duda la economía respondió, pero ese esquema ha quedado rebasado por completo. Ahora, como toda droga, requerirán cada vez de más y mayores dosis de crédito para –después del empuje inicial, ver cómo sus niveles de expansión se desploman de nuevo.

El problema es tan serio que ya discuten formas de maquillar la realidad como lo han hecho otros: cambiando la manera en que el PIB es medido, expandiendo más el gasto público, reduciendo las tasas de interés, etc.


En suma, el gobierno chino hizo mal en seguir el ejemplo keynesiano-monetarista occidental, y hace peor en intentar más de la misma inútil medicina para revivir la producción. De este modo, aunque es una potencia en ascenso, a China le esperan ahora varios años de magra expansión, le guste o no, pues el mercado siempre termina poniendo las cosas en su lugar. Otro de los “motores” globales, se está apagando.

lunes, 15 de septiembre de 2014

CHINA MATERIALIZA BOLSA GLOBAL DE ORO EN SHANGHÁI




Imagen: Ingoldwetrust.ch
Los amables seguidores de este espacio, saben que estamos siendo silenciosos testigos de una gran transferencia de riqueza de Occidente a Oriente, que en el plano monetario se manifiesta en la acumulación masiva de oro físico, sobre todo por parte de China, que es ya el principal consumidor global. Asimismo, que como adaptación a este cambio de liderazgo, grandes centros financieros se están preparando para un mundo en el que el yuan o renminbi (RMB), la divisa china, se convertirá en la moneda preponderante en el comercio, y más tarde, en una de reserva.

Pero aquellas capitales financieras, en especial las asiáticas, también están interesadas en ser protagonistas del mercado del oro, el dinero real, que por fuerza tendrá que jugar de rol preponderante en el sistema que surgirá entre las cenizas del dólar. El billete verde, producto de su corrupción por deuda y emisión monetaria infinitas, no será más el sol alrededor del cual giran todas las demás divisas.

En este contexto, en mayo pasado le informamos aquí que China se había acercado ese mes a bancos extranjeros –entre ellos HSBC, Standard Bank, Standard Chartered Bank, Australia and New Zealand Banking Group y Scotiabank– y productores, para invitarlos a participar en el proyecto de una nueva bolsa global de oro en Shanghái. Pues bien, esto ya se ha materializado, y ahora le confirmamos que será a partir del 29 de septiembre cuando entre en operación en la Zona de Libre Comercio (ZLC) de esa ciudad, según dio a conocer Shen Gang, vice administrador general de la bolsa, en una conferencia de prensa en Beijing hace unos días. Los miembros serán alrededor de 40 compañías.

Los inversores internacionales podrán así, por primera vez en un mercado financiero chino, negociar en yuanes sin importar que estos provengan del exterior o del interior del país. Dicho de otra manera, los chinos siguen avanzando en sus lentos pero consistentes pasos hacia la libre movilidad de los capitales, y qué mejor forma de hacerlo que propiciando el comercio de oro en renminbi.

Se podrán intercambiar de inicio ocho contratos ya existentes en la Bolsa de Oro de Shanghái (SGE, por sus siglas en inglés), además de tres de la nueva plataforma global. El formato es en 100 gramos, 1 y 12.5 kg.

Al mismo tiempo, Bloomberg informa que el CME Group –propietario de la bolsa de futuros más grande del planeta, planea lanzar un contrato de oro en Hong Kong (HK) entregable en físico. Abrirá así la primera bóveda del Comex (Commodity Exchange) fuera de Estados Unidos para sus contratos de 1 kg. oro pureza 99.99%, que serán similares en su estructura a los de 100 onzas que se intercambian hoy en el mercado americano de futuros.

Como decíamos, centros como Singapur y Tailandia están entrando a la disputa junto con Shanghái por lanzar nuevos productos financieros basados en el comercio de metales preciosos físicos. El objetivo explícito es tener una participación más importante en la determinación de los precios de referencia que, hay que decir, los asiáticos saben muy bien que se manipulan a la baja en la actualidad desde Londres y Nueva York.

Aunque de momento existe una especie de “pacto implícito” por el cual Occidente deprime los precios del oro y la plata en dinero fíat, mientras China aprovecha para acumularlos en masa a precio de ganga, es una realidad que tarde o temprano quedará tan poco metal precioso material en este hemisferio, que el mercado tendrá que ajustarse por fuerza. Pasaremos entonces del intercambio basado en oro-papel, al soportado por la operación con barras y lingotes, cuyo precio referencial estará soportado por indicadores asiáticos. Adiós al monopolio británico-americano.

Según Xu Luode, presidente de la SGE, están intentando ser un polo donde el oro pueda ser negociado “y luego enviado a otras partes, con bóveda y otros servicios en la zona”. Por ello están también tratando de atraer a otros bancos y firmas acreditadas ante el Mercado de Lingotes de Londres (LBMA, por sus siglas en inglés), para que su plataforma sea lo más global posible.

Por su parte, Shen Gang fue muy claro: “el banco central (chino) nos ha encargado la misión de explorar maneras de impulsar el uso del yuan en el mundo”. El mensaje del gobierno de Beijing queda así más claro que el agua. Profundas transformaciones están teniendo lugar ante nuestros ojos, para quien lo quiere ver.

ADDENDUM: Hoy 16 de septiembre, el portal Goldcore.com, dio a conocer que el gobierno de Beijing respaldó la propuesta del SGE de adelantar el lanzamiento de la plataforma global de comercio de oro, a este jueves 18 de septiembre de 2014. ¡Tienen prisa los chinos!

viernes, 12 de septiembre de 2014

YA HAY GUERRA MUNDIAL EN VARIOS FRENTES




Imagen: losporque.com
Por desgracia el mundo parece dirigirse hacia una gran guerra, aunque en ciertos aspectos ya lo está. Y no es que por fuerza haga falta esperar a que haya dos bandos que se la declaren y empiecen a soltar las primeras bombas. No. De hecho, si es que eso sucede, es posible que una conflagración mundial sea solo la última etapa, de un lento pero consistente proceso de degeneración de las condiciones de convivencia pacífica entre personas, naciones enteras y al interior de los mismos países.

Solo hace falta mirar a los diferentes conflictos que en estos mismos momentos se desarrollan, en el plano económico, monetario, comercial y político. No es propósito comentar aquí cada uno de ellos, pero sí algunos de los más representativos.

Por ejemplo, tenemos la aún vigente disputa entre Ucrania y los separatistas pro-rusos en el este del país, que en realidad se ha convertido en una lucha entre el mundo occidental encabezado por la alianza Estados Unidos-Europa por un lado, y Rusia por el otro. Ayer mismo la Unión Europea y Washington anunciaron el endurecimiento de medidas contra Moscú y en especial contra los sectores rusos de defensa, energético y financiero. El gobierno de Vladimir Putin respondió que esas medidas no les dejan otra opción que tomar represalias, y lo tomó como una acción en contra de la frágil paz en Ucrania. No podemos olvidar que como consecuencia de la política occidental de aislamiento contra Rusia, esta ha corrido a los brazos de China, que la ha recibido muy bien. Juntos, con los BRICS, han iniciado una abierta campaña contra la supremacía del dólar, la moneda de “reserva” que viene a menos.

Por otra parte, este miércoles Obama anunció que ha ordenado atacar las posiciones del llamado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) en Siria, como ya lo está haciendo en Irak. De manera que los americanos estarían luchando contra los enemigos de su enemigo, el presidente sirio Bashar al-Assad. Esta “ayuda” no obstante, genera sospechas. Justo por eso, Rusia desconfía y ha dicho que teme que se pueda bombardear también posiciones del ejército sirio, su aliado. EE.UU. mataría así dos pájaros de un solo tiro, pero no será tan fácil pues ya está el antecedente de cómo la presión de Putin, hace un año logró evitar el ataque americano contra Siria a cambio de que esta entregara su arsenal químico.

En otro frente, el diario británico Financial Times publicó esta semana una encuesta en la que revela que el 53 por ciento de los chinos y el 29 por ciento de los japoneses, piensan que sus países entrarán en guerra en el futuro. Cabe recordar que en todos estos casos, hay ya dolorosos antecedentes de guerra entre ambos bandos. En el caso sino-japonés, las tensiones han escalado de nuevo desde 2012, cuando el gobierno nipón compró tres islas en el Mar Oriental de China que Beijing reclama como propias.

Pero mientras lo anterior es en el plano geopolítico, en el económico-financiero las cosas no son diferentes.

Los bancos centrales del mundo continúan su política de imprimir dinero sin límites. Con esto, mantienen otro frente –el de la “guerra de divisas”, en la que los países compiten por devaluar sus monedas, con la falsa creencia de que así ganan competitividad y crecimiento. Dejan de lado que la devaluación, lejos de ayudar, luego de los aparentes beneficios obtenidos en el corto plazo, termina siendo perjudicial para la economía nacional de que se trate, y por si fuera poco, atenta contra el poder adquisitivo de las personas. Estas, viven una guerra interna al ver cómo el valor del dinero que ganan y sus ahorros, se desvanece. Frustradas, buscan al culpable en los empresarios por pagar “salarios de hambre”, en el gobierno por no decretar alzas salariales o controlar los precios, etc. Todos ellos, efectos y no la causa real de sus desgracias que se oculta en el sistema monetario. El “pecado” original está en que el dinero ya no tiene respaldo alguno de valor en el oro, algo que quienes mueven los hilos del mundo tras bambalinas siempre anhelaron, para poder controlar desde la emisión monetaria a gobiernos mediante la deuda.

No es casualidad que para que el sistema siga operando, es condición indispensable que la emisión de dinero y el endeudamiento, crezcan de manera exponencial. La desgracia está en que por definición, ese proceso no puede durar para siempre.

En este sentido, el empresario Hugo Salinas Price en su más reciente artículo titulado “Fiat Money and Independence for Scotland” (Dinero Fíat e Independencia para Escocia), resalta que ese falso dinero fiduciario, de papel, promueve también el separatismo. Este es el siguiente frente en nuestra revisión.

Salinas tiene razón. Explica que ese tipo de moneda “Tiende a separar regiones distantes del centro que emite el dinero fíat. Separa al país de un país, ya que cada uno trata de defender su moneda y su economía, de los efectos adversos de las políticas defensivas de dinero fíat de sus vecinos.” Eso, por supuesto, no existía en un mundo de estabilidad monetaria en que, el patrón oro, era la justa medida de valor del dinero. En ese entonces los saldos en el comercio exterior eran liquidados en oro, mientras que hoy, es en dinero de papel –sobre todo dólares, que como dijimos sigue siendo creado “de la nada” en cantidades ilimitadas. Un fraude.

El magnate afirma que en los próximos años, atestiguaremos cómo las economías se cierran al exterior promoviendo el proteccionismo, y teniendo como consecuencia el aumento de la pobreza en el mundo. El libre comercio propicia la abundancia, limitarlo, crea lo contrario. De manera que el resurgimiento de los nacionalismos en el mundo es, como lo fue antaño, uno de los más graves peligros para la paz global.

En Francia por primera vez el líder de extrema derecha Marine Le Pen lidera las encuestas presidenciales. Europa parece ir de nuevo por el camino equivocado.

Los casos de separatismo de parte de Escocia –que la próxima semana votará en referéndum su independencia del Reino Unido, y de Cataluña en España –donde ya se discute por algunos grupos la conformación de un “ejército” en caso de declararse independientes, son dos de los ejemplos más destacados y actuales, pero que se seguirán multiplicando por doquier.


De manera que las fronteras del mundo se cierran cada vez más a la libre circulación de personas, capitales y mercancías, justo cuando lo que se necesita es todo lo contrario. Lo grave es que ya en el pasado, experiencias similares nos condujeron primero hacia la Gran Depresión del siglo XX, y más tarde, a la Segunda Guerra Mundial. Aún es tiempo de evitar otra pero la verdad, es que no vamos en la dirección correcta.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

PAQUETE ECONÓMICO: MÁS DÉFICIT PARA (NO) CRECER




Déficit. Clic para ampliar
Como sabe, el viernes pasado se presentó el Paquete Económico para 2015, que incluye la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos de la Federación y los Criterios Generales de Política Económica. Se presenta así la propuesta y proyección de lo que el gobierno va a tener disponible para gastar, de dónde lo obtendrá y el ambiente económico en el que se desarrollaría su plan.

La intención explícita del Ejecutivo es continuar con el “estímulo contracícilo” a la actividad productiva nacional, esto es, que si hay presiones –y las hay– que detienen la economía y la jalan hacia abajo, se intenta que el gasto público sirva de impulso. Eso sin embargo implicará un mayor déficit, es decir, que se gastará más de lo percibirá por ingresos.

Pese a que para el año próximo se plantea que aquel sea de 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) –menor al de 1.5 por ciento de 2014– si se incluye la inversión de Pemex y la CFE, así como proyectos de “alto impacto”, el déficit se va hasta 3.5 por ciento. Hacienda explicó que el déficit se debe a que los ingresos tributarios estarán por debajo de la recaudación, y a un descenso en la producción de crudo. Para 2016 y 2017, el déficit sería de 3.0 y 2.5 por ciento del PIB, respectivamente, pero es previsible que en su momento sean también ajustados al alza.

El desbalance de 2014 se contempla que cierre en 3.6 por ciento del PIB. A causa de esto la deuda pública neta ha aumentado de 34.3 por ciento en 2012 al estimado de 38.8 por ciento este año. Dicho en palabras simples, ese aludido “estímulo contracíclico” en realidad no nos ha servido de gran cosa para el crecimiento –que como sabe, se espera que en el mejor de los casos llegue al 2.7 por ciento en 2014, pero sí para seguir elevando nuestro nivel de endeudamiento.

Ese camino no nos conviene, pero por desgracia es el que no solo México sino casi todos los países del mundo están siguiendo. La causa es el predominio de las falsas teorías económicas keynesianas en las que nuestros gobernantes fueron formados, muchos de ellos en las universidades más prestigiadas de EE.UU. De este modo se basan en la creencia errónea de que es el gasto el que propicia el crecimiento sostenido. No obstante, los resultados hablan por sí mismos. No ha funcionado ese estímulo porque no puede funcionar.

Como en cambio demuestra la teoría de la Escuela Austríaca de Economía, no es el dispendio y la deuda la fuente de la prosperidad, sino el ahorro.

En nuestros días, con tasas de interés en mínimos históricos, uno podría pensar que hay un exceso de éste en la economía, por lo que un impulso al crédito y más demanda es lo que hace falta. Eso sería válido si el ahorro nacional o el proveniente del extranjero fuera el causante de esa baja de tipos de interés. Sin embargo, ese no es el caso. La abundancia de dinero de papel que se sigue inyectando al sistema, más la manipulación a la baja de tipos cortesía de los bancos centrales, es la que manda esa señal equivocada de “abundante ahorro”. En realidad, la economía está envuelta en tres “sobres” que la hunden: sobredeuda, sobreconsumo y sobrecrédito. El ahorro es insuficiente y no solo eso, al ahorrador se le sigue castigando.

De ahí que pretender crear crecimiento en México con la misma fórmula de siempre, sólo está posponiendo una inevitable recesión que más tarde nos saldrá más cara, además, porque esa posposición se está logrando con cargo a la “tarjeta de crédito” del endeudamiento público. El gobierno está sacando provecho de los bajos tipos de interés. La mala nueva es que esa burbuja no durará para siempre. Una mala elección.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, afirma que "gracias a los recursos que provienen de la reforma hacendaria, se mantiene el nivel histórico de inversión pública". El problema es que esas decisiones de inversión no están siendo guiadas por el mercado, sino por un grupo de burócratas que creen ser capaces de decidir la mejor forma de aplicar esos recursos. La viabilidad de esos proyectos es por definición, muy dudosa.

Como ve, a pesar de que las reformas estructurales ya están poniéndose en marcha, los resultados positivos que pudieran alcanzar serán en parte compensados negativamente por el mal manejo de las finanzas públicas que nos venden como bueno. La idea de que “poco veneno” de déficit no mata, es un autoengaño.


Si queremos de verdad crecer, hace falta menos Estado y más mercado. Ejemplos de medidas que estimulen al capital serían: abrir más nuestra economía, dar garantías de que la propiedad privada será respetada siempre y bajar al mínimo los impuestos. Pero para esto último es indispensable recortar el gasto público, algo que con estos funcionarios, es improbable. No quieren darse cuenta de que si el ahorro trae prosperidad, el dispendio, todo lo contrario. Por desgracia, a juzgar por los planes financieros del gobierno, seguimos alejándonos de lo primero.

lunes, 8 de septiembre de 2014

LA MUY CARA INEPTITUD DEL SAT




México vive momentos de grandes e históricos cambios que sin duda, son una oportunidad como pocas para poder catapultar el crecimiento económico del país. No obstante, las oportunidades son puntos de inflexión que implican también un riesgo: si no se aprovecha su potencial para bien, entonces el simple hecho de no avanzar ya es en sí un retroceso. Por eso, hoy que las reformas se han puesto en marcha, el gobierno federal debe tener mucho cuidado para que la suma de buenas decisiones nos lleve a buen puerto, no al revés.

Así las cosas, durante una buena parte del año no han dejado de manifestarse voces en contra del retraso del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en la devolución tanto del Impuesto al Valor Agregado (IVA) como del Impuesto Sobre la Renta (ISR), a miles de contribuyentes que acreditan saldos a favor. Esto, a pesar de las campañas en las que la dependencia ha presumido celeridad en el trámite y el aumento en los montos devueltos.

Fuentes de este periodista en diversas empresas –algunas de las más importantes del país, así como de prestigiados despachos de contabilidad e incluso personas físicas, han revelado una constante: el fisco se sigue resistiendo a devolver los saldos a favor lo más que puede y siempre que encuentra alguna excusa para hacerlo. De manera que la autoridad fiscal está aplicando la misma política a grandes, medianos y pequeños. Existe también un común denominador en todos ellos: tienen temor de alzar la voz en público ante las posibles represalias que podrían darse por parte de Hacienda.

Pese a eso, sí nos han informado que funcionarios del SAT les están argumentando una supuesta “caída en la recaudación” como pretexto para iniciar auditorías y compulsas a diversas empresas, y claro, para no pagar lo que es su obligación de acuerdo a la ley. Una manera burocrática de ganar tiempo. Sin embargo, según el mismo SAT en su  Informe Tributario y de Gestión con resultados al segundo trimestre de 2014, los ingresos tributarios tuvieron un aumento real anual de 7.4 por ciento, y de 12.6 por ciento una vez que se ajusta por el efecto del programa “Ponte al Corriente”.

En este sentido, los ingresos del ISR entre enero y junio de 2014, tuvieron un crecimiento de 7.6 por ciento real respecto a lo recaudado en el mismo período del año pasado; los del IVA uno todavía mayor, de 19.2 por ciento. La explicación de la “caída” en lo recaudado, queda exhibida como una mentira. Algo no cuadra.

No es por ser malpensado pero, ¿será que pretenden maquillar los datos del IVA y por eso los retrasos?

Como sea, ese incremento recaudatorio ocurrió en un marco en el que el padrón de contribuyentes subió 10.8 por ciento, lo que significa que hay cada vez más causantes, y por tanto, también más víctimas potenciales de la ineptitud del SAT.

Y es que para decirlo claro, si a pesar de las nuevas tecnologías la dependencia a cargo de Aristóteles Núñez no es capaz de reconocer con prontitud cuáles operaciones son legales, derivadas de transacciones reales y separarlas de las que no, entonces estamos ante una seria vulnerabilidad del sistema recaudatorio mexicano. No está siendo capaz siquiera de saber si el IVA fue pagado por el contribuyente que tiene la obligación de enterarlo. Eso solo puede ser provocado por el mal diseño propio del sistema, o por incompetencia de los funcionarios responsables.

Cualquiera que sea el caso es grave, porque a pesar del incremento en los ingresos fiscales, por un lado pueden estarse presentando fugas multimillonarias que dañan la Hacienda pública, y por el otro, se está obligando a llenar ese hueco a contribuyentes cumplidos. Pagan así justos por pecadores. Es el caso de una cadena nacional de mueblerías –a la que se le deben cientos de millones de pesos de IVA a favor, y de una de las mineras más importantes, a la que se le adeudan asimismo varios miles de millones de pesos más, por citar dos ejemplos de los que tenemos conocimiento.

El SAT quiere que las empresas presionen a sus proveedores y además, que demuestren que aquellos pagaron el impuesto que se reclama. En otras palabras, se les está poniendo de modo arbitrario en un papel de “auditoras” que no les corresponde. Castigar de este modo a los creadores de riqueza, empleo y crecimiento económico, es una pésima señal para los inversores y empresarios en un momento en que ansiamos que traigan sus capitales en México.

Si alguien quebranta la ley, Hacienda debe perseguirlo con base en sus atribuciones. Pero si en cambio quien paga los platos rotos no es el defraudador sino quien ni la debe ni la teme, entonces la ineficiencia del SAT nos está saliendo más que cara. Seguiremos indagando al respecto.

La autoridad debe devolver los saldos a favor puntualmente a los contribuyentes. Privar así a las empresas del capital que les corresponde y necesitan, debería ser razón suficiente para que “rodaran” las cabezas de funcionarios que no pueden con el paquete. Ojalá así lo entienda el secretario Luis Videgaray. En todo lo que afecta la imagen de México ante inversores nacionales y extranjeros, y por tanto al crecimiento económico, no hay tiempo que perder.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

ELIJA BIEN: ¿CRÉDITO EN PESOS O EN SALARIOS MÍNIMOS?




A raíz del artículo “La Absurda Idea de Subir el Salario Mínimo” que publicamos en este espacio, este analista ha recibido una buena cantidad de correos electrónicos de lectores que se encuentran muy preocupados con la propuesta. En todos los casos se trata de personas que cuentan con créditos hipotecarios ante Infonavit o Fovissste, y cuyas deudas se ajustan de conformidad con dicho salario.

La preocupación no es en vano, pues como sabe, en México tanto multas, recargos, derechos y cientos de otros conceptos también se encuentran indexados a ese indicador de ingreso. De ahí que pretender elevarlo de entrada más de 23 por ciento, como ha dicho el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, dispararía en la misma proporción el saldo de sus créditos. No están de acuerdo, por supuesto.

Lo que podemos observar es que a pesar de que se trata de momento solo de una idea, lo cierto es que parece estar permeando en la percepción de la gente como un hecho inminente. Nada más alejado de la realidad.

Como recordará, aquí hemos criticado la postura populista, demagógica y electorera de subir el salario mínimo, y en principio la hemos evidenciado como lo que es: un distractor político para recomponer la maltrecha popularidad de Mancera, en la antesala del proceso comicial de 2015. En el gobierno federal lo saben bien y no permitirán que un alza como la que quiere, se la cuelgue como medalla la oposición.

Por el lado económico, hemos explicado que lejos de beneficiar a los trabajadores de menores ingresos, en realidad se termina dañando a los menos cualificados, que al resultar más caros de contratar, terminan condenados a la informalidad.

De ahí que la creencia del secretario de Desarrollo Económico del DF, Salomón Chertorivski, de que subir el salario atraería más a los informales hacia la formalidad, evidencie que confunde las causalidades: es la abundancia de empleo y la mejora de los salarios como consecuencia del crecimiento económico sostenido, el que reduce la informalidad, y no el aumento de los salarios el que propicia el aumento de la producción y plazas laborales.

Justo esa falta de crecimiento es la culpable de que casi el 60 por ciento de la población ocupada se encuentre en el sector informal. De manera que es un hecho que esa tendencia se aceleraría si se eleva el salario de manera artificial. Como ve, la propuesta a pesar de ser muy llamativa, la realidad es que no es probable que se lleve a la práctica. En este sentido, en apariencia no tendrían mucho de qué preocuparse los deudores de Infonavit y Fovissste, salvo por lo que explicaremos más adelante.

Con todo, hay una buena noticia: todo indica que este debate no será inútil, pues el diario El Financiero ha dado a conocer esta semana que se prepara una iniciativa de ley para crear la “Unidad de Medida y Actualización” (UMA) –o cualquiera que sea el nombre que se le dé, que permitiría desvincular el salario mínimo de todo lo que tiene ligado.

Esa unidad sería calculada por el INEGI y se ajustaría de acuerdo a la inflación. La UMA se convertiría así en la nueva vara de medición. Esto llegaría asimismo, en un momento en el que tanto el Infonavit como el Fovissste ofrecen ya nuevos créditos en pesos.

Lo que sigue haciendo falta, y esta es la propuesta, es que se permita que las personas que actualmente tienen un crédito vigente con estas instituciones, también puedan cambiar –si les conviene– las condiciones de este de salarios mínimos a pesos, para que sus pagos sean fijos siempre. Ese sería un beneficio que llegaría a miles de deudores de manera instantánea, aunque claro, haría falta que el gobierno ajustara el gasto de estas dependencias para no afectar sus finanzas en el futuro. Es ahí donde está lo difícil y la razón de que sea improbable que esto se apruebe.

Claro está que el trabajador no sabe si mañana tendrá el mismo empleo y/o ingreso que hoy, o si será mejor o peor. Eso es incierto. No obstante, más vale esa incertidumbre que la de no saber cuánto es lo que tendrá que pagar en el futuro por culpa del ajuste en las UMAs. Por eso, siempre que pueda, sería bueno además que aportara a capital para reducir los intereses de su préstamo

De ahí que la recomendación sea: si ya decidió endeudarse, evite los créditos otorgados a tasa variable y/o en salarios mínimos, o cualquier otro esquema que ajuste sus pagos al alza de forma periódica, por muy atractivos que parezcan hoy. Prefiera en cambio los préstamos hipotecarios a tasa y pagos fijos, para que la inflación no sea un peor enemigo de lo que ya es.


Recuerde que aquí hemos explicado las razones fundamentales que apuntan a que, quien debería ser el mayor vigilante de la inflación, en realidad parece empeñado en promoverla. No por nada el Balance General del Banco de México continúa en históricos números rojos, lo que es tan solo una de las múltiples señales –además del excesivo y creciente gasto y endeudamiento públicos entre otras– que nos anticipan que en el futuro no lejano, las presiones sobre nuestro peso por la vía devaluatoria y la inflación serán la constante que perjudicará, muy en especial, a quien mantenga deudas cuya amortización se va actualizando a lo largo del tiempo. Más vale tomar previsiones.

domingo, 31 de agosto de 2014

REPORTE CONTANGO: EL ORO SEGUIRÁ DANDO SORPRESAS




Hace un mes le informamos que las lecturas de Base y Cobase del oro –indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, para el contrato de futuros con vencimiento a diciembre, mostraban que se encontraba aún en contango, pero con un aparente rompimiento que indicaba que podría dirigirse hacia la backwardation en el futuro cercano. En la actualización de este mes, la confirmación ha llegado: el oro se dirige de manera consistente a una nueva fase de “escasez” física en el mercado, por lo que quien no lo tenga en propia mano, debería reclamar su entrega y sacarlo del sistema bancario.

Conviene que recordemos que la Base es la diferencia entre el precio del contrato de futuros más activo al momento (en este caso el de diciembre) y el precio “spot”, o sea, al contado. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el spot, dicha diferencia debe ser positiva. Esto es, hay contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado es negativo, muestra una inversión de la curva que es lo que llamamos backwardation.

Lo mismo pero a la inversa ocurre con la medida de la Cobase, que se calcula restando del precio spot el del contrato de futuro más activo. De ahí que se esté en contango cuando el resultado es negativo, y en backwardation cuando hay Cobase positiva.

Mientras que el contango es señal de normal abundancia de oro fluyendo al mercado, la backwardation lo es de “escasez”, una seria anomalía. El metal precioso es escaso en la naturaleza pero no tiene por qué serlo nunca en el mercado, pues de hecho es la “materia prima” con el mayor ratio existencias/flujo de todas. Lo que esto significa es que para fines prácticos casi todo el oro que se ha extraído en la historia permanece con nosotros, porque por su valor nadie lo tira directamente a la basura, sino que es atesorado. Además, por sus características no puede ser ni quemado como el petróleo ni consumido como el arroz o el trigo. De ahí que la producción de oro sea siempre una pequeña porción de los inventarios totales.

Entonces, ¿por qué ocurre la “escasez” de oro manifestada en su backwardation? La razón es que la disociación entre valor y precio del metal conduce a los inversores a preferir no venderlo en físico, y aquellos que lo hacen, exigen un “premio” o sobreprecio para entregarlo al contado.

En este sentido, el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com) nos muestra con claridad que hay una nueva tendencia de la Cobase hacia arriba, por lo que se confirma que solo es cuestión de semanas para que entre en territorio positivo conforme nos acercamos al vencimiento. Las líneas continuas corresponden a los datos para el contrato a diciembre, las discontinuas para el de febrero. En azul aparece la Base y en rojo la Cobase. Desde 2013 la constante ha sido que el oro entra y sale de backwardation, pero la tendencia de largo plazo es a que se vuelva permanente con todos los peligros que eso implica: escaseará hasta que llegue el punto en que no haya oro suficiente para cubrir las obligaciones contenidas en los contratos de oro-papel, que son superiores en decenas de veces.




Asimismo, el comportamiento del ratio de bases y cobases oro/plata (gráfica siguiente) de los contratos de diciembre, indica que el mejor desempeño de la plata contra el oro es probable que continúe, por lo que el ratio mínimo observado en lo que va del año de alrededor de 60 onzas de plata por una de oro, se rompería a la baja. Ese ratio se encontraba en poco más de 66 al corte del viernes pasado. Dicho de otro modo, la plata tiende a encarecerse con respecto al oro y al dinero de papel, por lo que no es mala idea convertir posiciones áureas en plata, sobre todo entre más alto sea el ratio como ahora.



En suma, se mantiene vigente la recomendación de que, en caso de presentarse de nueva cuenta bajas pronunciadas tanto en el oro como en la plata en septiembre, se debe aprovechar para acumularlos más. Eso sí, siempre en físico. Su incomparable posición como refugios monetarios de largo plazo, más las cada día peores condiciones de la economía global, los vuelve indispensables en cualquier portafolio tanto de pequeños como de grandes inversores.

La expansión del crédito así como del dinero en circulación, continúa inflando burbujas por todo el planeta, por lo que al reventar, el oro y la plata seguirán dando muchas sorpresas que no podemos dejar pasar. Más vale estar preparados.

viernes, 29 de agosto de 2014

EL AHORRO SÍ IMPORTA…




Imagen: blog.silversaver.com
El miércoles pasado criticamos en este espacio el artículo del portal de la revista Foreign Affairs (“Print Lessbut Transfer More: Why Central Banks Should Give Money Directly to the People”), publicación del que ha sido considerado el centro de estudios más influyente en materia de relaciones exteriores de Estados Unidos: el Council of Foreign Relations. Expusimos la falacia de los economistas de las corrientes predominantes –el keynesianismo y el monetarismo, que nos venden  la idea de que la economía necesita más consumo para emprender la recuperación, llegando ya al extremo comentado de proponer regalar dinero en masa.

Dijimos que es un sinsentido querer resolver una crisis provocada por el exceso de deuda, consumo y crédito, con dosis cada vez más elevadas de la misma “droga”, que con el tiempo surte menos efectos, pero tiene peores resacas.

Aquí es oportuno que profundicemos en el concepto del ahorro. Éste, para el “mainstream”, no tiene un objetivo de crecimiento del poder de compra futuro de los agentes económicos. De ahí que consideren que la inversión esté en función solo de la tasa de interés, que “entre más baja, más la propicia”.

Este error de los keynesianos deja de lado que es el mercado libre el que debe hacer que las tasas de interés bajen, y que la causa de esto sólo puede ser la abundancia de ahorro. La teoría de la Escuela Austríaca de Economía es la que nos explica todo esto, y por ende, la única capaz de diagnosticar el desorden económico en el que nos encontramos y de proponer sus soluciones reales.

Para los “austríacos”, los tipos de interés –gracias al ahorro, descenderán hasta el punto en que la preferencia temporal de los agentes los orille a optar por gastar sus ahorros en vez de invertirlos. Lo mismo aplica en sentido opuesto: la salida de ahorradores y sus recursos ocurrirá hasta el punto en que las tasas suban, y la gente comience a preferir ahorrar y obtener una utilidad –y por tanto mayor poder de compra futuro, que gastar su dinero.

Por supuesto, esto parte de la base de que es indispensable también un sistema de dinero honesto, no gubernamental ni monopólico, en el que el mercado sea el que determine la tasa de interés. Sólo la libre voluntad de las personas en el mercado, es la que nos mandará el mensaje correcto de las condiciones y preferencias de los agentes económicos.

Una vez que se entiende este punto, podemos darnos cuenta de que ninguna “Junta de Gobierno” o “Comité de Mercado Abierto”, por muy “notables” o brillantes que sean sus miembros, puede ser capaz de decidir qué nivel de tasas es el adecuado para la economía. Moverla en un sentido u otro es, sin lugar a dudas, manipular una de las variables más importantes para la toma de decisiones de ahorro e inversión, y por tanto, de crecimiento económico.

Claro está que el sistema en que vivimos hoy no está ni siquiera cerca del crecimiento sostenible: no hay mercados libres, la tasa de interés la decide un monopólico banco central y el dinero que tenemos en las manos, es fíat, ficticio, sin respaldo en oro y está siendo creando de forma masiva mientras lee estas líneas. Por primera vez en la historia de la humanidad, este fenómeno está ocurriendo a escala global, y no hay ningún mayor banco central del orbe que no esté expandiendo su base monetaria.

Así pues, las corrientes económicas predominantes están recurriendo a la única receta que conocen: a cada tribulación económica la medicina es elevar el gasto público, bajar los tipos de interés y expandir el dinero en circulación. Punto.

Reducir artificialmente los tipos manda la señal errónea a los agentes económicos de que hay abundancia de ahorro, y se les orilla así a tomar de decisiones equivocadas de inversión que conducen a crecimiento insostenible. Todo porque no se trata de ahorros reales sino de exceso de dinero creado de la deuda. El círculo vicioso crece en espiral, y cada vez que ocurren, las crisis tienden a ser más severas y requieren más droga para sobrevivir, yendo de una burbuja a otra.

La consecuencia última y más grave, es que en este proceso la señal que se manda es: gaste, gaste, gaste. Los ahorradores son aplastados y, los inversores, orillados a buscar amparo en lo que consideran es más o menos un refugio para su capital, inflando de nuevo burbujas en mercados de bonos, índices bursátiles, etc. El dinero creado no es neutral, siempre buscará un camino a seguir. En su momento así ocurrió con la burbuja de las “punto com” a finales de los ’90; luego, con la inmobiliaria, que al reventar, nos tiene en las condiciones actuales.

Para ser claros, si el ahorro es el origen del crecimiento sostenido, su aniquilación es la semilla del desastre económico.

Hay quien se atreve a decir que se debe inflar nuevas burbujas, y de hecho, es justo lo que está ocurriendo. La desesperación los está empujando a proponer ahora, como aludimos al principio, regalar dinero para expandir la demanda. El curso económico, por lo tanto, es en picada. Mientras no entendamos que sin ahorro no hay crecimiento que pueda durar, lo mejor es seguir buscando “salvavidas” financieros reales, pues a este ritmo, una nueva Edad de las Tinieblas es más que posible.

miércoles, 27 de agosto de 2014

ALERTA ROJA: ARROJARÁN DINERO DESDE HELICÓPTEROS




Imagen: Zerohedge
La alerta roja monetaria en el mundo, está sonando a su máxima potencia. A juzgar por el artículo de Mark Blyth y Eric Lonergan, publicado ayer en el portal de la conocida e influyente revista Foreign Affairs, titulado “Print Less but Transfer More: Why Central Banks Should Give Money Directly to the People” (Impriman menos pero Transfieran Más: Por qué los Bancos Centrales deberían dar dinero directamente a la gente), las mentes keynesianas y monetaristas que gobiernan el mundo han entrado en fase de desesperación. Esto los ha llevado a la absurda conclusión de que, si sus políticas de estímulo fiscal y monetario no han servido para impulsar la economía global, es hora de hacer más de lo mismo, pero a un grado extremo.

Para eso, han recurrido incluso a la figura usada por el más célebre de los monetaristas, Milton Friedman, de “arrojar” dinero desde helicópteros. Los autores son explícitos y aseguran que es hora de que los políticos de Estados Unidos y otros países desarrollados consideren utilizar una versión actualizada de aquel helicóptero: transferir dinero directo a la gente, y en especial, a los más pobres.

La idea es que esta sea una manera directa, más “barata” y eficiente de expandir la demanda, en lugar de tratar de hacerlo por medio de compras de activos (como el programa QE de la Fed estadounidense) y de bajar las tasas de interés. Así, “El gobierno podría distribuir el efectivo equitativamente a los hogares o, incluso mejor, dirigirse al 80 por ciento de hogares más bajos en términos de ingreso”, proponen los autores. Esto según ellos, traería como consecuencia que las personas de menores ingresos fueran más propensas a consumir, y además, “compensaría la creciente desigualdad de ingresos”.

Los autores aseguran que no hay razón para que los gobiernos no traten de “acabar con las recesiones si pueden”, para lo que las transferencias de efectivo serían una “efectiva manera de hacerlo”, además, de modo instantáneo.  Asimismo, sostienen que es urgente que se implemente este tipo de “innovación”, pues los banqueros centrales están tratando de manejar economías del siglo XXI con herramientas del siglo pasado. Aseguran también que lo único que se necesita para cambiar el rumbo es “coraje, el cerebro, y el liderazgo para probar algo nuevo.” En fin, puras ocurrencias al estilo Miguel Ángel Mancera y Gustavo Madero, con su idea de subir el salario mínimo en México, por decreto.

Y es que más allá de lo atractivas que pueden parecer este tipo de propuestas, la realidad es que no hay nada nuevo en ellas. A final de cuentas, se trata del mismo razonamiento equivocado y absurdo de que una depresión global provocada por un exceso de deudas, consumo y crédito, puede resolverse con más de lo mismo, y si no funciona, siempre estará la opción de regalar dinero para “estimular” la economía. La forma que adquiera ese estímulo, siempre será un disfraz de lo mismo: crear siempre dinero de la nada, la droga de la que el sistema necesita cada vez dosis mayores para sobrevivir cada día por menos tiempo.

Los autores se dicen convencidos de que tal medida no causaría inflación, pues ni siquiera la impresión monetaria histórica de todos los mayores bancos centrales –con la Reserva Federal estadounidense a la cabeza, la ha provocado. Lo que omiten es que en realidad esa inflación sí se ha manifestado creando nuevas burbujas en bolsas de valores y mercados de bonos, así como en el alza de precios de productos básicos. La importancia de estos últimos, por cierto, queda diluida en los índices inflacionarios oficiales. Así, estos lucen siempre bajo control. Sin embargo, repartir dinero como proponen, equivaldría a meter el acelerador cuando se está frente al barranco.

El típico diagnóstico de que falta más gasto de parte de los agentes económicos para expandir el empleo, el crecimiento de los salarios y evitar la tan temida deflación –que llegará sin remedio antes de la inflación descontrolada, es falaz. Esa equivocación keynesiana le está costando al mundo el entrar a una nueva Edad de las Tinieblas. Al contrario, lo que le urge al mundo es más ahorro, que de manera natural hace posible que las tasas de interés desciendan y crezca la economía. Saltarse el paso del ahorro, imprimir dinero y manipular a la baja las tasas de interés induce al error, a la mala asignación del capital y a nuevas burbujas. Crear billetes de la nada no es inocuo.

Es ingenuo pensar, como se afirma en el artículo de Foreign Affairs, que los bancos centrales tienen las armas suficientes para combatir la inflación una vez que esta se manifieste por fin, como ansían, en los índices de precios al consumidor. Está demostrado por incontables ejemplos en la historia –como el de la Francia posrevolucionaria, que la impresión monetaria –y más en la forma propuesta, siempre tienen resultados inmediatos “positivos”, pero de muy corta duración. Como si de verdad se tratara de una droga, una vez que pasan los efectos y la economía comienza a desplomarse, quienes antes se beneficiaron del dinero creado exigen que se cree aún mucho más, pues la voz tanto de “intelectuales” como del pueblo se vuelve unánime: “hace falta más dinero”. El frenesí no se puede detener. Un preludio del desastre.

Andrew Dickson White en su obra “La Inflación del Dinero Fíat en Francia”, lo sintetizó de la siguiente manera: “A pesar del hecho de que el papel moneda emitido era obligación directa del Estado, que buena parte de éste devengaba intereses, que todo estaba garantizado con los mejores bienes raíces de Francia, y que las penalidades consistentes en multas, encarcelamientos y muerte, eran aplicadas de vez en cuando para mantener su circulación a valores fijos, hubo una firme depreciación de su valor hasta que alcanzó el punto cero y hasta culminar finalmente en el repudio.” No hemos aprendido nada.

Toda esa sinrazón está llevando a los inversores más avezados a buscar auténticos activos monetarios refugio, oro y plata, en grandes cantidades. En este espacio le he informado que desde el año pasado se ha llegado a elevar tanto esa demanda, que el mercado entra en backwardation, un signo de “escasez”. Y no es que el oro se esté acabando, sino que en realidad se está escondiendo en manos de tenedores que no los soltarán ante la inminencia de un cataclismo económico como nunca antes el ser humano ha conocido. El dinero bueno siempre se esconde cuando abunda el malo.

Por eso, la histórica publicación de Foreign Affairs no es más que el encendido oficial de la alerta roja que antes brillaba en amarillo. Quienes han hundido al mundo, están más decididos que nunca a cavar más profundo. Es cuestión de tiempo para que algún “brillante” gobernante comience a preguntarse “¿por qué no hemos hecho esto todavía?”, y ponga en marcha esta política o una versión análoga. Así que abróchese su cinturón, que lo peor de la crisis, está por venir.

domingo, 24 de agosto de 2014

BIENVENIDOS: ¡LLEGARON LOS NUEVOS BONOS DE ORO!




Krugerrands
Imagen: South African Mint
La semana pasada el banco sudafricano FirstRand Bank Limited (FRB), anunció la puesta en marcha de los primeros bonos pagaderos en oro contante y sonante, por un equivalente inicial de 188 millones de dólares. Este “Bono de Oro” único en su tipo a nivel mundial, será emitido por el Rand Merchant Bank (RMB) –una división del FRB, negociado en la Bolsa de Valores de Johannesburgo (JSE, por sus siglas en inglés) y denominado en “kruugerrands”. El interés que ofrece es de 0.5 por ciento anual en metal.

El “Krugerrand” fue introducido en 1967, y para finales de la década siguiente, ya dominaba el mercado global de monedas de oro. No por nada se encuentra entre las más famosas y  preferidas por el público coleccionista e inversor. Estos krugerrands son de 22 quilates, con un peso de 33.93 gramos y contienen una onza troy (31.1 gr.) de oro puro aleado con cobre. Su diámetro es de 32.69 milímetros y en el anverso ostenta el rostro de Paul Kruger, expresidente de ese país, cuyo apellido junto con el de rand, de su divisa, dan nombre a la moneda. En el reverso se observa una gacela saltarina o springbok, el año de acuñación y el contenido de metal fino. Cabe agregar que el kruggerand es moneda de curso legal en Sudáfrica.

Estos novedosos Bonos de Oro son a plazo de cinco años y requieren que antes los inversionistas ya tengan o compren Krugerrands, con los que a su vez se adquieren los bonos al FRB. A su vencimiento el valor del bono será determinado según el precio corriente del oro en los mercados internacionales, el tipo de cambio rand/dólar y el interés ganado. Este interés será calculado en onzas troy, a su vez representadas por krugerrands. Los inversores pueden optar por recibir la entrega física del metal o bien, ser “pagados” en efectivo. Habría que leer las “letras chiquitas” de los contratos, pero liquidar en divisa podría ser una típica válvula de seguridad en caso de no contar con todo el oro requerido para las entregas. Una ventaja para el banco pero desventaja para el acreedor. Asimismo, durante la vigencia de los bonos, estos pueden comprarse y venderse con libertad en la JSE.

Los Bonos de Oro son una forma de ganar exposición al metal como inversión, mientras se evitan los costos típicos de almacenamiento físico y gastos de administración. El propósito según el RMB, es proveer cobertura contra la inflación y la devaluación del rand frente al dólar. Por su parte, la directora de mercados de capital de la JSE, Donna Oosthuyse, opina que son una manera innovadora de invertir en uno de los activos más antiguos de su bolsa de valores.

Una ventaja adicional es que los pequeños inversores han sido incluidos, pues desde un krugerrand podrán obtener una nota de Bono de Oro, y recibir su interés.

Sin lugar a dudas esta noticia es muy importante y nos habla, de entrada, de la creciente desconfianza que hay en el mundo financiero y monetario hacia las divisas de papel. Aquí hemos advertido que el curso de esas estatales monedas fíat es descendente y hacia su verdadero valor: cero. La imparable alza de precios es la prueba de ello. En este sentido, es de aplaudir que comience a haber opciones novedosas para aquellos que no están interesados en obtener una utilidad en esos billetes que pierden valor, sino en dinero real, oro.

Lo más destacable es que para adquirir estos bonos de oro se exige de entrada pagar en una de las monedas más emblemáticas del orbe. No se aceptan dólares, euros ni rands de forma directa. En definitiva estamos ante un preludio más de la muerte del sistema monetario que nos rige, y de la crisis que desencadenará la impresión continua e ilimitada de este falso dinero. Ese es el mensaje entrelíneas más importante de estos Bonos de Oro. Así es como los debemos ver y entender.

Solo el tiempo nos dirá si esta medida se inscribe dentro de un plan mayor de los BRICS (grupo compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, opositores a la hegemonía estadounidense) para seguir desplazando al dólar, y establecer un mecanismo de descubrimiento de precios de metales preciosos monetarios que en verdad sea transparente, no manipulado como el actual dominado por Londres y Nueva York. Aquí hemos explicado cómo y por qué China busca posicionar a Shanghái como futura capital del mundo monetario del oro. No dudemos que próximamente nuevas firmas lancen sus propios bonos de oro en otro de los BRICS. Ojalá que así sea.

Mientras tanto, bienvenidos estos bonos pioneros, aunque sin duda, una gran parte de las “manos fuertes” del mercado seguirá prefiriendo la tenencia física de su oro y plata fuera del sistema bancario. Y es que como afirma el profesor Antal Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía: “cuando se trata de oro, no se puede confiar en nadie”.

lunes, 18 de agosto de 2014

ECONOMÍA MEXICANA, ESTANCADA: 67 FOTOGRAFÍAS




Espectacular en
Periférico Sur - DF
Que la economía mexicana está estancada, no hay duda. El año pasado el crecimiento del PIB fue de un anémico 1.1 por ciento, y en lo que va de 2014, hasta la Secretaría de Hacienda y Banco de México han reducido sus pronósticos para dejarlos –en el primer caso, en 2.7 por ciento. Banxico no es más optimista y estima “entre 2.0 y 2.8 por ciento”.

En el sector privado la historia se repite y, de hecho, su previsión de crecimiento de la economía nacional es aún más baja que la de Hacienda (2.56%), cuando a principios de este año su expectativa era de 3.4 por ciento.

A pesar del optimismo oficial, la realidad es que la economía de México no está todavía en una senda de expansión amplia y sostenida, y lo que es peor, antes que mejorar el segundo semestre podría ser peor a lo esperado. Como se sabe, el gobierno tiene sus esperanzas puestas, sobre todo, en la reforma energética, pero incluso ellos consideran que los primeros efectos positivos comenzarán a sentirse dentro de dos años, cuando menos.

Debido a eso, en este blog hemos querido presentar las siguientes imágenes. En total se trata de 69 fotografías de carteleras o “espectaculares” –como se les conoce coloquialmente, tomadas hace unos días tan solo en el Periférico Sur de la ciudad de México. Todos ellos se encontraban vacíos el día de la toma y a la fecha podrían haber cambiado. Sin embargo, la intención es solamente la de presentar una muestra de lo que sin duda se repite no nada más en otras vías de la ciudad, sino en todo el país: muchos anuncios disponibles que podrían ser evidencia de que las finanzas de las empresas, no andan nada bien.

Invitamos a los lectores a que comenten en este espacio su experiencia y percepciones acerca de la situación de la economía nacional, así como sus testimonios acerca de más zonas y ciudades con gran cantidad de “espectaculares” vacíos. Sin más, aquí dejamos las fotografías. Usted forme sus propias conclusiones.

































































Clic en las fotos para ampliar